lunes, 23 de junio de 2008

Datos que me asustan



Buceando he encontrado algunas estadísticas ofrecidas por Ian McEwan en un artículo publicado en The Guardian.

De todos es sabida mi aversión por la ideología estadounidense. Creo que todos tenemos nuestra caraja pero esto es demasiado:

El 90% de los americanos dice no haber dudado nunca de la existencia de Dios, y que serán reclamados para responder por sus pecados.

El 53% son creacionistas y sostienen que el cosmos fue creado no hace más de 6.000 años.

Un 44% cree que Jesús regresará a la Tierra para juzgar a los vivos y a los muertos en los próximos 50 años.

Sólo el 12% defiende que la vida ha sido creada por selección natural sin intervención de ninguna mano sobrenatural


Se ve que el carbono 14 no les convence. Sólo pensar que a los pobres niños les enseñan el creacionismo en el colegio en lugar del evolucionismo me da ganas de comprar un lanzallamas.

Por cierto, otra cosa que me pone malo es que se llamen a sí mismos americanos, o digan cuando preguntas de dónde son que son de América. Subconscientemente se creen los dueños del continente... Son ES-TA-DOU-NI-DEN-SES.

A ver si es verdad que pronto viene Jesusito a por ellos y nos dejan un poquito en paz.

Sin Razones

Tras las entradas de Muttawakil y Destructor me siento obligado a explicar al mundo mi relación pasivo-agresiva, casi bipolar con Riad y las razones por las cuáles la odio con todo mi amor y toda la fuerza de mis nalgas.

Me gusta Riad por las siguientes razones:

1) Es como un circo lleno de gente tarada
2) Cada día depara una sorpresa más bizarra que la del día anterior
3) Emborracharse no es una opción, es una obligación; nunca sabes cuándo volveras a probar una gota de alcohol.
4) Conducir en Riad es un deporte de riesgo y hace que aprecies mucho más tu vida y la de la gente que te rodea.
5) Porque la Iqama verde te hace sentir como los conquistadores cuando llegaron al Nuevo Mundo.
6) Por el Makani y sus masalas (y sus digestiones).
7) Por los Shawarmas y las pizzas que podrían alimentar a media Eritrea.
8) El café que me tomo en la ofi vale 36 céntimos y además me lo suben.
9) Los coches se limpian con una esponja y un cubo, no hay elefantes azules.
10) Por la gasolina más barata que el agua.
11) Todo el mundo tiene el horcate caliente.
12) Las historias que oyes convierten cada velada en la noche de los cuentos desde la cripta.
13) Porque me enchufo 5 partidos de liga gratis cada semana gracias a Al Yasira Sports.
14) Queda al ladito de Bahrein.
15) La pastoja que se hace
16) Hay un abrebotellas gigante y trabajo dentro de un pilot de dimensiones bíblicas.
17) Me encantan las apuestas estúpidas a la Play cuando uno llega crujido de la embajada de Estados Unidos.
18) Y porque a esta gente le gusta trabajar tanto como a mí.

Odio porfundamente Riad porque:

1) Te puedes quedar encerrado durante 45 minutos en un Carrefour mientras todos se van a rezar.
2) Desprecian la vida de la gente que les rodea.
3) Es fea.
4) Es sucia.
5) Es grande.
6) Hay exceso de libanetas sobredimensionados y vigoréxicos con hipogonadismo.
7) Si pides que te arreglen un enchufe te cambian la bombilla.
8) No puede uno salir traquilamente a cenar con unas muchachas sin que la gente murmure y musite "haram, haram".
9) Porque las mujeres son exclusivamente máquinas de reproducción y parecen un ejército de cucarachas ninjas esperando el día D.
10) No soporto las tormentas de arena.
11) Me gusta la lluvia más que comer con las manos, y la niebla, y el hielo en el jerol de las mañanas vallisoletanas.
12) Porque no estáis conmigo (Ohhhhhhhhhhh)

Ale, a seguir dando caña por el mundo
En definitva lo que viene siento un perpétuo estado de amor-odio que nunca permite estar agusto al 100% ni jodido al 100%.

Y para que sepáis lo que es bueno os pongo una canción moruna de esas de habibis que nos acosa en cada fiesta

martes, 10 de junio de 2008

Explosions In The Sky


Gracias a una de esas coincidencias de la vida, conocí a Yazid. Gracias a otra de esas coincidencias, viajamos a Bahrein. Una más y nos vimos en su coche viajando por el paseo marítimo mientras amanecía. La última de las casualidades hizo que sonara una canción de "Explosions In The Sky" grupo musical que hasta entonces desconocía. Gracias Yazid

Mientras consigo reunir las palabras que describan su música, os dejo unas piezas para que las disfrutéis.

Dos avisos:

- Es música para escuchar, no para oír, así que cascos en ristre y soledad absoluta.
- Son cortes instrumentales de larga duración: abstenerse impacientes












Viva la Vida - Coldplay

lunes, 9 de junio de 2008

Premios, felicitaciones y otras zarandajas

Buenos días chavalería. Me congratula anunciar que desde el Blog de Carlostik se nos ha premiado a Joe, Destructor y a un servidor con el título de Blog del Año. Se ve que toda nuestra ira y nuestro odio acumulado a través de los meses no han caído en saco roto. Muchas gracias Carlos.

Felicidades a mis compis de premio por hacer que me parta el pecho de vez en cuando y me olvide de las "bondades" de este vergel en que vivimos.

Actualmente estamos barajando la posibilidad de hacer una escapada de fin de semana a las playas de Sharm El Sheikh en Egipto para broncear nuestras pieles y dejar atrás, aunque sólo sea por unos días el polvo y la arena que últimamente entra en Riad con cierta insistencia.

Y a finales de mes: "Que viiiiiivaaaaaaaaaaa Españaaaaaaaaaaaaa" durante 4 insignificantes días. Última parada en boxes antes de encarar los últimos tres meses de trabajo en KSA (realmente de trabajo 2 porque septiembre es Ramadán (ding dong) y aquí no trabajará ni Rita).

Ganas hay ya de volver a la patria, la familia y los amigos. Aunque aquí tenemos otro tipo de familia que nos permite compartir la enajenación y no sentirnos sólos en la paranoia y el surrealismo del día a día.

Hoy por hoy nuestra mayor afición es enchufarnos los partidos de la Eurocopa en casa de Destructor con su maravilloso proyector y hacer apuestas de 10 riales por el resultado del partido que toque en ese momento. Por ahora el sucio mejicano ganó una de ellas en el minuto 93 gracias a un gol guarro de Portugal, y Joe ganó la otra con la ayuda de Lucas Podolski.

El martes, día grande para ver a España contra los ruskis. Que Dios nos pille confesados (aunque no tenga cobertura por estas regiones).

El miércoles concierto de piano en la embajada de Canadá a cargo de la embajada de España, y el jueves, despedida del Coronel y su familia. El viernes supongo que piscina para volver a chamuscarme y daros bien de envidia cuando llegue a casa vía Casablanca en el vuelo más largo de la historia.

martes, 13 de mayo de 2008

Bahrein: flora y fauna


Bahrein es un país formado por un archipiélago de islas que bla bla bla bla bla... El que quiera ilustrarse que se pase por la wikipedia.

Aquí vamos a hablar de lo que las páginas oficiales no dice. Lo que la gente calla. Los secretos a voces.

Dos veces dos, he estado en Bahrein. En Manama concretamente y en Muharraq de forma esporádica. Una por placer y otra por trabajo.

Lo que viene siendo el percal se basa en petróleo y gas, aunque últimamente lo están convirtiendo en un centro financiero de referencia en Oriente Medio. Es chiquitico y la gente va con zob como los saudíes pero llevan el gutra (el pañuelico de la cabeza) blanco y una borlica negra colgando por detrás rollo tira de la cadena por favor o apaga la luz antes de salir. Las mujeres pueden conducir y el alcohol está permitido aunque sea a precios insultantes.



Básicamente (¿por que no decirlo?) aquello es el patio de recreo de Arabia Saudí. Pero no un patio como los de antes con sus peonzas, sus tazos y sus pachangas futboleras sino mucho más parecido a los de ahora, con sus individuos entregados al libertinaje, el alcohol y lo que viene después del alcohol, que habitualmente es subirse por las paredes. Para muestra un botón.


Desde Arabia Saudí cada miércoles por la tarde acuden caravanas interminables de pequeños conjejillos saudíes que a 200 kmh y dando ráfagas con las largas compiten por ver quién es el primero que esparce su materia gris por el brillante asfalto camino de Dammam y Jobar. Allí se encuentra el puente de 12 kilómetros sobre el mar que une los dos países. Para entrar no hay problema: pagas el seguro del coche, la tasa del puente y a correr. A la vuelta el tema cambia.

Una vez dentro la diversión consiste básicamente en acudir a los hoteles (los hay a patadas) donde hay pubs, clubs, cabarets, discotecas y locales de dudosa re puta ción. Bueno, dudosa no es, todo el mundo sabe lo que allí se cuece. Hordas de mujeres magrebíes, filipinas, thailandesas, rusas, ucranianas y demás nacionalidades se ganan la vida haciendo chapuzas.

Lo bueno del país es que uno se puede cocer tranquilamente a pintas de Kilkenny, Guinness, Capitán Morgan y demás bebidas espirituosas. Supongo que el país perderá atractivo cuando en lugar de viajar desde el puto infierno se viaja desde otros lugares.

La gastronomía es la misma que la saudí: McDonals, Burger King, Pizza Hut y otras cadenas de restauración, de tan dudosa reputación como los locales nocturnos. Sin embargo todavía es posible encontra rincones con buena cocina donde fumar una shisha después de la panzada.


Pero uno allí es feliz. Mar por todos los lados, gente abierta, costumbres relajadas, cierta lógica a la hora de organizar la ciudad y varios complejos turísticos con playita, buffet libre, piscina, solecito y una de libertad con doble de ali oli.

En definitiva es un destino muy socorrido para los expatriados en KSA.

Algunos datos curiosos:

Todo está caro de la leche.
La leche está cara de cojones.
Ergo los cojones son más caros que la leche en Bahrein.
Ponen multas que te cobran al volver a entrar en el país.
Los mejicanos tienen cierta tendencia a desmayarse en Bahrein.
La Coronita se llama Corona.
Si pides una Coronita probablemente encuentres una mujer en tu vaso.
Allí los filipinos no se comen, se alquilan y no son blancos ni negros, son más bien pajizos.
Toda la humedad de Arabia se mudó a Bahrein en los 80 por razones obvias: allí se usa más.
Los bahreiníes borrachos aseguran que la 'ayn se pronuncia como la ç.
Los bahreiníes sobrios lo niegan.
No he visto bahreiníes sobrios.
Los bahreiníes borrachos conducen mejor que los saudíes sobrios.
Hay más banderas que en las gradas de los estadios de Campeones.
No importa la hora a la que salgas de Riad, siempre llegarás a Manama las 12:30.
Lo que pasa en Bahrein, se queda en Las Vegas.
Las leyendas cuentan que hay un museo.

Para más dudas sobre Bahrein consultar el siguiente artículo.

¡Ah! Se me olvidaba: una vez al año pasan por allí unos coches muuuuuuuuy rápido y cuando vuelven no tienen que pagar multas.

Época de cambios. Unos se van y otros se quedan.

Existen miles de razones para cambiar. Encontramos al mismo tiempo, miles de asuntos que son susceptibles de cambio. Por último, hay miles de direcciones en las que cambiar cada uno de esos aspectos. El resultado que encontramos pues, no es otro que miles de millones de posibilidades, de caminos potenciales, sin introducir todavía en la ecuación la más que probable simultaneidad de dos o más cambios interrelacionados y casi siempre interdependientes.

La categorización de razones, dimensiones, direcciones y signo del cambio requeriría le elaboración de un ensayo que sinceramente, escapa tanto a mis capacidades como a mis conocimientos. Sin embargo puedo atisbar una serie dicotomías básicas que nos ayuden a diferenciar los diferentes tipos. Son reduccionismos pero espero que me lo perdonéis.


Voluntarios-Involuntarios
Endógenos-Exógenos
Contingentes-Incontingentes
Superficiales-Profundos
Reversibles-Irreversibles
Progresivos-Regresivos
Suaves-Drásticos
Esenciales-Accesorios


Podríamos seguir con la lista hasta el infinito e incluso elaborar complejas matrices y mapas pero tengo muy poco de Ortega y menos de Gasset.

En el último mes hemos asistido a dos ejemplos de cambio por estos lares. Dos personas distintas.

El primero de ellos se definiría así: involuntario, exógeno, incontingente, profundo, irreversible, regresivo, drástico y esencial.

El segundo lo calificaría de: voluntario, endógeno, contingente, superficial, reversible, progresivo, suave y accesorio.

Dos cambios tan opuestos como pueden ser. Y sin embargo con iguales resultados: desvío hacia una nueva senda, un nuevo futuro; fin de ciclo. Son las paradojas de la vida que, con estímulos opuestos, es capaz de provocar reacciones idénticas en cuanto a balance final.

En cualquier caso: ¡Amigo, compañero, hermano! Estamos contigo y tú con nosotros. Te echaremos de menos. Pero antes, la celebración, la risa y el desierto. Gracias por todo.